martes, 1 de diciembre de 2015

El Papa Francisco da a conocer nueva encíclica sobre el tema de la ecología


Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

El pasado mes de junio se dio a conocer oficialmente la nueva carta encíclica pontificia del Papa Francisco llamada “Laudato Si” (Alabado seas) -Sobre el cuidado de la casa común-.  Este es un documento sobre el tema de la ecología y el cambio climático. Salió a luz esta obra 4 días antes de la presentación oficial, dado que un periodista vaticanista la filtró al medio informativo “L ´Expresso´.
Las cartas encíclicas son documentos oficiales de la santa sede escritos por los papas, y en ellas se aborda lo esencial de los problemas contemporáneos y se muestra una postura pontificia en torno a ellos, generalmente estos textos son de naturaleza doctrinal, es decir, pedagógica, filosófica, teológica y bíblica.
Esta encíclica es un parteaguas en la Iglesia moderna, porque no se había escrito y dado a conocer un documento de tal naturaleza en los últimos años por parte de un pontífice. En la época contemporánea, por parte de la institución eclesial, solamente otras dos encíclicas han sido de tal naturaleza como la presente Laudato Si, fue la Rerumnovarum (1891) escrita por el Papa León XIII que fue dada a conocer a finales del siglo XIX, y la encíclica Pacem in terris de 1963 escrita por Juan XXIII.
El Papa Francisco como un pastor salido de la periferia del mundo, ha tenido la conciencia de dar a conocer que las sociedades de los países pobres y su contraparte los desarrollados tienen una importante diferencia abismal en lo que respecta al uso racional de las materias primas y de la energía, que es una de las causas, en parte, de la degradación del medio ambiente. La sociedades de los países poderosos y ricos han hecho un uso indiscriminado de la energía mundial de una forma excesiva a diferencia de las sociedades de los países de la periferia del mundo.
El sumo pontífice a través de esta encíclica busca una revolución cultural para el mundo, con respecto a un cambio en la mentalidad y de la conducta del género humano, en el sentido de cuidar la naturaleza. Dado que el Papa cree que estamos destruyendo nuestra casa común que es el  mundo natural.
Es un desafío para la humanidad viviente de esta era posmoderna, el que a través de acciones concretas nacidas de una nueva conciencia de la situación difícil que vivimos en materia ecológica, podamos desarrollar una serie de acciones que nos ayude a revertir lo que ya estamos viviendo, que es la destrucción de la naturaleza y el cambio climático, que traerá muchos problemas para la humanidad del presente y del futuro inmediato.
Con este documento Francisco de Roma se pone en el ojo del huracán de la polémica internacional, en la discusión sobre lo que implica el cambio del modelo de desarrollo impuesto y vigente que vivimos, y que es ya insostenible porque significan el desgaste y degradación de la naturaleza. Para ello se requieren paradigmas de un nuevo modelo de desarrollo humano, que sea más solidario ante todos los pueblos, y la aplicación de acciones que frenen la devastación de los diferentes ecosistemas.
Este documento que la iglesia da a conocer al mundo, contiene un discurso directo en lo que busca y `propone, el Papa sabe que hoy por hoy es fundamental tratar este tema. Es imperante para la situación que vivimos de crisis ecológica, que se traduce en: El deshielo de los casquetes polares con lo que esto conlleva, que  suban los niveles de los mares, que traería como consecuencia amplias regiones costeras sean inundadas. El aumento de calor generalizado en todo el globo terráqueo, la contaminación excesiva de ríos, mares, lagos, estanques. La desaparición de flora y fauna. El calor excesivo y la disminución de los depósitos de agua dulce. La erosión y la tala inmoderada que lleva a sequías. Los continuos y más fuertes meteoros de huracanes, tifones, ciclones, trombas, tornados.  Además de marejadas o mar abierta que recientemente ha pegado en las costas mexicanas del Pacífico.
El sumo pontífice propone el ir dejando de lado el uso de combustibles fósiles como son carbón o el petróleo, que son los que han generado fundamentalmente el calentamiento global. Y exhorta a buscar fuentes alternativas de energía que sean compatibles con el medio ambiente.
Es un documento que todo católico debe leer y que debemos dar a conocer, porque tenemos que poner manos a la obra, desde el cambio de conciencia y del modo de vivir hasta llevar a cabo acciones reversibles del deterioro ambiental. Por estas razones es que tenemos que asumir actitudes más solidarias con la naturaleza que es la que nos sostiene, y con los hermanos más pobres que son los que menos tienen y más sufren las consecuencias del calentamiento global.
Se vuelve necesario para todos, un uso racional del automóvil, del agua, de la electricidad y evitar el consumismo que ha sido un señuelo del capitalismo, dado que hace dilapidar los recursos naturales.
Finalmente esta encíclica papal ha causado ya cierta controversia con sectores eclesiales conservadores de los Estados Unidos que han declarado su inconformidad por la postura del Papa al respecto del tema tratado. A la vez la declaración muy desafortunada del  exgobernador conservador del estado de  Florida John Ellis “Jeb” Bush, hoy precandidato a la presidencia de la  unión americana por el partido republicano, – y que pertenece a una familia de política belicista, hijo de George Bush (padre) y hermano de George W. Bush expresidentes ambos de la nación norteamericana- ya que él ha dicho, con respecto a Francisco “que está para dar discursos espirituales sobre el alma y no para meterse en política”.
Como colofón final dejo lo siguiente: El día que presentamos la encíclica en el Templo de Tercera Orden, el profesor Enrique Barragán Chávez, expresó el público lo siguiente: “Estoy seguro de que el Papa Francisco no se refiere solamente a la contaminación material; él se refiere –tal vez de manera velada- también a la contaminación espiritual que padece el género humano; la causa de esta contaminación es más profunda (que la propia contaminación ambiental) y exige una investigación seria”.

El Mensajero de Santo Tomás; Director-Editor: Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar; Número 2; Septiembre de 2015.  Si gustas consultar la versión impresa en digital puedes pulsar en la siguiente dirección:  http://issuu.com/aquinatenses/docs/02_curvas

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