sábado, 24 de junio de 2017

Editorial


      Estimados lectores: El Mensajero de Santo Tomás, ha llegado a su doceavo número. Para el que esto escribe representa mucho. Es la idea cristalizada hecha realidad. Desde que apareció el 1 número que en si es un reto, luego viene el no quedarse en la primera y única aparición impresa, sino seguir adelante editando sucesivos números. Lo difícil no es empezar sino mantenerse, y eso es precisamente lo que hemos hecho quedarnos hasta llegar a este simbólico número de los doce.

      Doce es número arcano, que representa, las 12 tribus de Israel, los 12 Apóstoles, los 12 meses del año, la docena como cantidad de cuenta, los 12 signos del Zodiaco, los 12 dioses y titanes del Olimpo, los 12 caballeros de la mesa redonda, los 12 Profetas del antiguo testamento. Es pues en sí un universo, mismo que con esfuerzo todos los que hemos colaborado para dar a conocer esta publicación se ha traducido en esfuerzo e interés de llevar el mensaje de temas de la fe al Pueblo de Dios.

     Como dice la voz popular: “chueco o derecho” hemos estado saliendo, con nuestras propias limitaciones, pero gracias a Dios hemos estado en el gusto de muchos de nuestros lectores que nos esperan mes con mes o cada vez que tiene aparición un nuevo número.

     Se ha tratado de sacar temas o números con temática actualizada sobre la Iglesia o su doctrina, y que represente una utilidad para los lectores comunes sean agentes de pastoral o simples hombres de fe. Es por eso que desde el principio hemos distribuido de forma gratuita la publicación a casi todos los párrocos de las iglesias de la primera vicaría de esta nuestra diócesis de Ciudad Guzmán. Así como otros personajes de instituciones emblemáticas de nuestra comunidad.

     Con el presente número sobre el tema del centenario de las apariciones de la virgen de Fátima en Portugal, queremos agradecer a nuestra madre María Santísima el apoyo en nuestras vidas ya que ella siempre intercede ante su hijo por nuestra iglesia y nuestras vidas, para conmemorar este trascendental acontecimiento para la vida de la Iglesia  hemos preparado este número.

     Desde esta modesta pluma, agradezco mucho a todos los colaboradores y lectores que desde el primer número han creído en este modesto pero sincero proyecto editorial, que no busca otro fin sino servir informando a nuestra iglesia.

     Que Jesucristo sea alabado y bendecido siempre, agradezco en todo su valor lo mucho que nos da y nos ha dejado, para bien de los que creen en él y deciden seguir sus huellas. Estoy consciente que como la exhortación de San Francisco de Asís, poco o nada hemos hecho vamos a iniciar de nuevo, y pedimos disculpa a todos por la irregularidad que tenemos de no salir mes con mes en tiempo y forma. Pero creemos que todo lo que realizamos lo hacemos con amor y con el bien de difundir la buena doctrina de nuestra fe católica.

     Enhorabuena a todos, y que Dios los bendiga.
     Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar (director)

Puedes consultar este artículo en la versión digital de El Mensajero de Santo Tomás: https://issuu.com/hectoralfonsorodriguezaguilar/docs/periodico_sto_tomas_no.12 


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