lunes, 31 de octubre de 2016

11. Sobre el cuidado de la casa común

Texto tomado de El Mensajero de Santo Tomás, edición número 7. Doce aspectos que debes de conocer del Papa Francisco (los otros textos no se publican por derechos de autor)



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar

     El Papa Francisco ha hecho gala del nombre que ha tomado en su pontificado  e inspirado en el “Poverello de Asís” -el hermano San Francisco- patrono universal de la ecología, ha querido lanzar un documento pontificio conocido como encíclica, para dar su magisterio con respecto a lo que está sucediendo en el mundo  natural de la creación. Estas palabras en voz del propio Papa dan a conocer el estado vigente de nuestro planeta: “La tierra, “nuestra casa”,  se está convirtiendo cada vez más,  “en un inmenso depósito de porquería”.

     El pasado mes de junio de 2015, dio a conocer oficialmente la Santa Sede la carta encíclica pontificia del Papa Francisco llamada: “Laudato Si” (Alabado seas) -Sobre el cuidado de la casa común-.  Este es un documento sobre el tema de la ecología y el cambio climático.

     Esta encíclica es un parteaguas en la Iglesia moderna, porque no se había escrito y dado a conocer un documento de tal naturaleza en los últimos años por parte de un pontífice. En la época contemporánea, por parte de la institución eclesial, solamente otras dos encíclicas han sido de tal naturaleza como la presente Laudato Si, que fueron la Rerum novarum (1891) escrita por el Papa León XIII que fue dada a conocer a finales del siglo XIX, y la encíclica Pacem in terris de 1963 escrita por Juan XXIII.

     El Papa Francisco como un pastor salido de la periferia del mundo, ha tenido la conciencia de dar a conocer que las sociedades de los países pobres y su contraparte los desarrollados tienen una importante diferencia abismal en lo que respecta al uso racional de las materias primas y de la energía, que es una de las causas, en parte, de la degradación del medio ambiente. Las sociedades de los países poderosos y ricos han hecho un uso indiscriminado de la energía mundial de una forma excesiva a diferencia de las sociedades de los países de la periferia del mundo.

     Esta encíclica busca una revolución cultural para el mundo, con respecto a un cambio en la mentalidad y de la conducta del género humano, en el sentido de cuidar la naturaleza. Dado que el Papa cree que estamos destruyendo nuestra casa común que es el  mundo natural.

     Con este documento Francisco de Roma se pone en el ojo del huracán de la polémica internacional, en la discusión sobre lo que implica el cambio del modelo de desarrollo impuesto y vigente que vivimos, y que es ya insostenible porque significan el desgaste y degradación de la naturaleza. Para ello se requieren paradigmas de un nuevo modelo de desarrollo humano, que sea más solidario ante todos los pueblos, y la aplicación de acciones que frenen la devastación de los diferentes ecosistemas.

     El sumo pontífice propone el ir dejando de lado el uso de combustibles fósiles como son carbón o el petróleo, que son los que han generado fundamentalmente el calentamiento global. Y exhorta a buscar fuentes alternativas de energía que sean compatibles con el medio ambiente.


     Finalmente esta encíclica papal ha causado ya cierta controversia con sectores eclesiales conservadores de los Estados Unidos que han declarado su inconformidad por la postura del Papa al respecto del tema tratado. A la vez la declaración muy desafortunada del  exgobernador conservador del estado de  Florida John Ellis “Jeb” Bush, hoy precandidato a la presidencia de la  unión americana por el partido republicano, – y que pertenece a una familia de política belicista, hijo de George Bush (padre) y hermano de George W. Bush expresidentes ambos de la nación norteamericana- ya que él ha dicho, con respecto a Francisco “que está para dar discursos espirituales sobre el alma y no para meterse en política”.


El Mensajero de Santo Tomás, Número 7, Julio-Agosto 2016.

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